jueves, 27 de noviembre de 2014

Una cosa piensa el burro

"Gobernar es rectificar."
Confucio.

El adagio popular tiene una alta vigencia hoy... una cosa piensa el burro y otro quien lo arrea. Bajo la lupa de la actualidad nacional podemos hacer el paralelo: el burro es Santos y las farc quienes lo arrean. 



La cabeza baja, la falta de firmeza y lo pusilánime que se mostró el presidente, desde el comienzo, ante la mesa de negociación con los bandidos de las farc; trae como consecuencia la situación que vivimos hoy. El presidente dice una cosa... y más se demora en publicarla que las farc en contradecirlo.

No acabamos de sorprendernos cuando el asesino timochenko desmintió la gira de Santos por Europa (hecho que comenté en el artículo ¡Serán guayabas! del pasado 15 de Noviembre) cuando sale el presidente a decir que el General Alzate será liberado este sábado y,  hoy salen los payasos de Cuba a decir que el Sábado no... que el Domingo. Yo imagino que para los guerrilleros es lo mismo "liberar" a los secuestrados el Sábado o el Domingo. El hecho de ellos proponer una fecha diferente es un mensaje claro a Santos y de paso al país. Los que mandan son ellos.

Y mandan tanto, y se sienten tan seguros, que ahora los ofendidos son ellos. Sale catatumbo a decir que el gobierno tumbó la mesa donde se estaba jugando la partida... que para volver a sentarse hay que volver a hablar sobre condiciones, condiciones nuevas. Si hiciéramos una burda comparación... es como si dijéramos que al violador de la niña hay que pedirle disculpas y darle plata para que se vaya en taxi a su casa. Perdimos el foco... los delincuentes acá son los ofendidos, son los buenos, son los ultrajados. El secuestro del General Alzate que hizo que se moviera toda una serie de protestas (incluso desde esta columna: El secuestro del General) pasó de ser una afrenta enorme a las instituciones militares a un terrible mar de dudas y suspicacias. Un secuestro que busca solo seguir mostrando la cara buena de estos angelitos.

¿Con la liberación de los dos soldados y la liberación del General, el Cabo y la Abogada se pretenderá que les demos las gracias a las farc por su gesto humanitario? Entonces, ¿ahora los que estamos en deuda somos nosotros?

Muchos pensarán y verán debilidad en este Gobierno, ante estos hechos. Yo no. Yo sigo viendo la complicidad, el embuste, la trampa. Santos,como cualquier marioneta se deja mover de aquí para allá, según lo que digan las farc... y las farc actúan bajo las instrucciones directas de la mafia cubana y venezolana. Aquí no hay debilidad, aquí hay obediencia.

Gustavo Alvárez Gardeazabal publicó esta nota que es inmensamente cierta: Perdimos la guerra. Gardeazabal tiene razón porque es que lo mas grave no es lo que ha sucedido; es lo que viene. Ya veremos la otra semana el juego de rodilleras nuevas de Santos para que "por favor" la guerrilla no se levante de los diálogos. Ya veremos las declaraciones pretenciosas y humillantes de los guerrilleros en Cuba (yo veo a estos tipos por RCN y Caracol, y ni la rata de raul reyes tuvo tanta publicidad cuando Andrés Pastrana lo mandó a pasear por Europa). Ya veremos la pasividad total de nuestros Generales.  Ya veremos a la mayoría de los colombianos hablando de los nuevos realities de culinaria. El país se quedó a la deriva. Ya veremos a senadores como Roy Barreras, Benedetti, Claudia López, los hermanos Galán (payasos, vergüenza de su padre) y a los ministros Cristo y "botellita" Garzón haciendo discursos épicos de la paz y la necesidad de mantener esa mesa de la infamia.

Si Santos tuviese pantalones... Si Santos no fuese aliado de esta entrega del país al comunismo... El ataque a la isla Gorgona hubiera roto las conversaciones inmediatamente; como cuando Pastrana rompió los diálogos después de haber entregado medio país a las farc, por causa del secuestro del avión comercial de Aires. Pero Santos no tiene pantalones... Santos tiene el mismo camuflado que usan los guerrilleros en la selva. Así de sencillo.

Vamos a ver que sigue pasando. Porque a eso fue lo que nos dedicamos... a ver. A estar quietos, sin protestar, el miedo nos aculilló, la indiferencia nos ganó... sigamos viendo como nos destrozan la nación. Aquellos que tienen hijos, en unos cuantos años serán cuestionados por ellos, cuando pregunten: ¿y tu papá (mamá) que hiciste cuando todo ésto empezó? Y la respuesta que ellos tendrán será: No mijo... yo me quedé quieto mirando todo.

El pensamiento de Confucio es una verdad de a puño. Una verdad difícil de rebatir. Pero Santos no va a rectificar su camino, Santos no va a corregir el rumbo. Santos seguirá igual. En conclusión Santos no gobierna... acá ya nos gobiernan las farc. ¡No me crean tan aguacate!