sábado, 15 de noviembre de 2014

¡Serán guayabas!

"Los soldados de la patria no conocen el lujo sino la gloria."
José de San Martín.

Uno cuando escribe estas columnas y mas siendo un ciudadano de a píe.  Sin haber tenido instrucción periodística sino guiado por el instinto patrio.Se cuestiona más de una vez por el temor de volverse repetitivo. Y es que volverse repetitivo tiene dos efectos: para el que le encantan las repeticiones, pues que maravilla; para el que no, se convierte uno en ese cirirí fastidioso, difícil de callar. Lo que hay que evaluar también es la fuente que hace que yo escriba. Entonces toca preguntar: ¿si la fuente es repetitiva; cómo no voy a serlo yo?

El origen de este blog fue pretender consolidarse como un espacio de opinión crítico e independiente de este malévolo gobierno. Las acciones del presidente Santos y su dichosa mesa de paz dan mucho tema para hablar (casi a diario). Son acciones que causan repudio. Pero que inexplicablemente la gran mayoría de los colombianos prefieren no comentar, ni criticar y mucho menos actuar en su contra. 

Yo me imagino que ésto tendrá que acabar algún día... y espero que cuando se acabe es porque ganamos los "buenos"; no porque los malos nos callaron. (ya sea física o virtualmente). La verdad siempre se va a saber; pueda que llegue tarde, pero se sabe. Algún día, por ahí en veinte años se destaparán muchas cosas como las que destapa hoy el hijo de Rodríguez Orejuela hablando de la verdad que todos sabemos y supimos en su momento, sobre el proceso 8000. ¿Vieron lo demacrado y asustado que se veía a Horacio Serpa tratando de desmentir lo que pasó? Lo que sucede es que como su jefe político, el corrupto de Ernesto Samper, está con el cuento de Unasur; ya el viejito de Serpa se siente solo. A propósito de Samper, solo un tipo como él puede expresar lo que dijo: "Venezuela está en buenas manos con Nicolás Maduro." A esa frase lo único que se le puede acotar es que los delincuentes se cubren unos a otros.

Pero el título del artículo de hoy se centra en un hecho muy grave que sucedió ayer. Los asesinos, terroristas, delincuentes, escorias...(bueno muchos más apelativos me ayudarán a ponerles ustedes) de las farc lanzan un comunicado diciendo que tienen bajo su poder a dos soldados profesionales, después de los combates realizados en Tame, Arauca. Los tienen bajo su poder pero como prisioneros de guerra; no  como secuestrados. "¡Serán guayabas!" claro que son secuestrados. Ese cuento de prisioneros no los cree nadie. El comunicado sale ayer y la respuesta del gobierno...¿cuál fue? ¿alguno la ha escuchado? Yo no. ¿será que estoy desinformado? No va a haber una EXIGENCIA del gobierno para la liberación inmediata de estos hombres. Tengan la seguridad que el presidente no se atreverá a dañarles el ambiente veraniego de estos sinvergüenzas en Cuba. Es que son dos soldados, personajes que no son importantes para que se detenga el proceso de La Habana. Quiera Dios que estos muchachos no corran la suerte que tuvieron hace unos meses dos policías que fueron secuestrados por las farc, torturados y asesinados... quiera Dios que estos muchachos sean liberados prontamente.


Este hecho ya no es un cachetadón y una ofensa para el presidente o para los colombianos. Debería constituirse en caldo de cultivo para que los generales y coroneles se pellizcaran y reaccionaran. Este manoseo que se hace al glorioso Ejercito Nacional y que se ha venido haciendo durante todo este gobierno con mutilaciones, secuestros y asesinatos de policías y militares, debería ser la esencia para que los generales de las fuerzas armadas dejaran su acomodo, dejaran de disfrutar la mermelada y pelearan por sus muchachos. Pero uno se pone de píe, se empina, estira el cuello y no se ve ni a lo lejos un general que tenga los suficientes huevos para detener la amenaza latente del comunismo que nos va a acabar.  Que falta nos hace un general tropero como Harold Bedoya. Ahora solo existen generales de escritorio enmermelados, miedosos y sumisos.

La acción militar es urgente. Porque lo ideal fuera que en un ataque de sensatez y patriotismo, Santos reaccionara y acabara la vagabundería que tiene en Cuba y que iniciará con el eln posiblemente en Ecuador. Eso sería lo ideal; pero el presidente es artífice y protagonista de todo ese desmadre. Por eso es que la paz no se va a conseguir así. Lo único que se conseguirá al paso en que vamos...es que en un futuro los subversivos lleguen al poder y los que se armen contra el gobierno seamos los colombianos que amamos y nos duele esta patria. Porque ténganlo por seguro cuando timochenko, catatumbo, granda y demás criminales estén trepados en el gobierno; la única forma de bajarlos será a punta de bala. Seremos como el pequeño David ante el gigante Goliat... pero ese será tema de otro artículo.


Santos fue a Europa. Paseo, se disfrazó pidió dulces y hasta pidió plata para el posconflicto. Y como que le fue mal. Eso creo yo. Y no acaba de desempacar su disfraz de "naranjito" cuando le sale su "camarada" timochenko a decir que "el discurso sobre la paz que ofreció el presidente Juan Manuel Santos, la semana pasada en diferentes ciudades de Europa, es una mentira." Entonces, ¿en que quedamos? Santos muestra a nivel internacional que la paz está de un cacho y el jefe del otro lado (a veces pienso que son del mismo lado) sale a decir que eso es mentira.

Por eso es que es necesario que los generales y militares se pellizquen. La sociedad civil está tan atomizada que muy difícilmente lo logrará. No se puede permitir que vuelvan otra vez a secuestrar militares y decir que son prisioneros de guerra. No podemos aceptarlo. El índice de popularidad de los primeros 100 días del segundo gobierno de Santos es muy bajo. Sus acciones dan grima. Protestamos más de uno... pero nada de eso es suficiente. El castrochavismo y su implantación en Colombia siguen a paso decidido y nosotros solo miramos.

Una nota al margen para concluir. Legalización de la marihuana con fines terapéuticos. Proyecto liderado por Roy Barreras y Juan Manuel Galán. El primero, la figura del politiquero oportunista lagarto y el segundo, olvidándose que a su papá lo mató el Cartel de la droga, el cartel de Medellín. Dos idiotas útiles. Dos distractores que usa el Gobierno para seguir embaucándonos con lo de La Habana,

Roguemos a Dios que nos proteja del comunismo. Y esperemos que los generales y coroneles asimilen y reaccionen. La frase de José de San Martín que bien les cae. Algo debe tener la mermelada de Santos que ninguno reacciona... 
¡No me crean tan aguacate!