martes, 18 de noviembre de 2014

El secuestro del General

"Dicen que soy héroe, yo débil y tímido, casi insignificante; si siendo como soy, hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos."
Ghandi
Hoy nos encontramos en la sin salida. Lo que ocurre es de una gravedad extrema. No es grave el secuestro del General Rubén Dario Alzate Mora. Tampoco es grave que se hayan suspendido los diálogos en La Habana. Lo que es muy grave es lo que viene...



Que los delincuentes criminales de las farc hayan reconocido el secuestro no es un avance. Espero que no vaya a salir el presidente con una frase tan discordante como "valoro el gesto de las farc" o algo así. Las farc reconocen el secuestro y anuncian que en una rueda de prensa dirán que hacen con el General. Los cabecillas asesinos que se encuentran en Cuba dicen que quienes deciden son los criminales que están acá... y los de acá dicen que quienes deciden son los que están en Cuba. La demora en reconocer que había pasado y la desorganización en sus discursos de hoy muestran que las farc están divididas. Muestra lo que todo el mundo ya sabe... que son unos terroristas mentirosos y que todo este proceso ha sido una sarta de falsedades.

Hay tres situaciones que pueden pasar:

Una, que es la que todos deseamos, que al General, a los soldados y demás secuestrados los liberen sanos y salvos; sin exigir nada. 

Dos, que los liberen a cambio de exigencias absurdas como liberar un montón de guerrilleros presos en las cárceles colombianas o a cambio del pícaro de simón trinidad. 

Tres, que estos delincuentes asesinen al General.

Ayer, cuando se daban los primeros indicios del secuestro del General, salió a relucir el bazar de los idiotas... Miren estos trinos:



Santos lavándose las manos y pidiendo explicaciones a Mindefensa y al Comandante General. El piojoso de Cepeda con su obsesión de meter a Álvaro Uribe en todo. Benedetti echándole la culpa no a los secuestradores sino al secuestrado. Roy lambiendo como siempre. Y Víctor Mallarino (¿que hace este tipejo de farándula hablando de política?) con la estupidez que adquirió el premio mayor. Hoy ninguno de ellos corrigió sus twitters. El bazar de los idiotas en pleno... faltaron muchos más tw. Lo se.

Ni Santos ni la guerrilla tienen la situación bajo control. Quien finalmente decide ésto, es el cabecilla del frente que tiene secuestrado a nuestro General Alzate. Y hay una incertidumbre enorme. El llamado del presidente a los países garantes hace más confusa aún la situación. Los países garantes... no son garantía de nada, son cómplices de las farc. Santos no tiene ni la menor idea de que va a hacer.

La mesa de negociación debe levantarse YA. Pase lo que pase. No hay garantías. Lo que muchos colombianos vimos desde el principio y que otros tantos han visto después de reelegir a Santos... eso, lo vio el mismo presidente ayer... Santos está negociando con tramposos. Y a uno le debe asustar, hacer negocios con tramposos... a menos que... uno haga parte del grupo de tramposos.

Este es un campanazo a los militares, a los colombianos de bien. En esa mesa hacen y deshacen, reparten y comparten, delinquen y tapan... y nosotros ahí callados.

Desde estas líneas ruego a Dios por la vida del General, los soldados y los demás secuestrados. Dios los cuide y permita que vuelvan sanos y salvos a sus hogares. Pero a parte de esta intención desde estas líneas también espero que haya alguien que haga reaccionar a nuestros militares para que cese la payasada y el circo de La Habana.

Con los terroristas de las farc solo se puede negociar de una manera: DÁNDOLES PLOMO. NO MAS. Este gobierno revitalizó unas farc acorraladas y un eln moribundo. Este gobierno no se encargará de acabarlos. Por ahí no es la cosa. A buen entendedor pocas palabras.

Habrá que esperar la respuesta de la farc. Y el desenlace de esta situación tan grave. 

Volver a sentarse como si nada después de ésto. Sería el más grande de los absurdos. La frase de Ghandi no admite confusión. Es decidir... cuando vamos a dejar de ser espectadores y actuar realmente juntos.

¡No me crean tan aguacate!