domingo, 12 de julio de 2015

El presidente de las farc

"Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la constitución y las leyes de Colombia".
Juramento Presidencial.

Artículo 189 de la Constitución Nacional de la República de Colombia. Corresponde al Presidente de la República como Jefe de Estado, Jefe del Gobierno y Suprema Autoridad Administrativa.

(...)

Numerales 3, 4 y 5:

Dirigir la fuerza pública y disponer de ella como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de la República.

Conservar en todo el territorio, el orden público y restablecerlo donde fuera turbado.

Dirigir las operaciones de guerra cuando lo estime conveniente.

El 16 de diciembre de 2014; escribía en este blog, el artículo: El fiscal de las farc. Siete meses después, toca referirnos a los personajes por su nombre e imponerle el nombre al inquilino actual de la Casa de Nariño y llamarlo: El presidente de las farc. 

Las últimas declaraciones del presidente son desmotivadoras, insultantes, amañadas y mentirosas: "Pero yo sé, porque conozco las Fuerzas Militares como la palma de mi mano, pertenecí a ellas, que no somos capaces de desaparecerlos, como algunos dicen que podríamos hacerlo, en los próximos 10, 15 ó 20 años". Palabras de Santos




Son desmotivadoras: El presidente olvida el numeral 3 del artículo 189 de la Constitución. Olvida que es el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas. ¿Qué comandante cometería la estupidez de decirle a sus hombres (que están mejores armados que sus enemigos) que no serían capaces de ganar una guerra?

Son insultantes: El presidente al subestimar la dignidad, valentía y poder de nuestras fuerzas militares, no solamente las insulta a ellas, sino que insulta a todos los colombianos de bien que las honramos y las respetamos... y somos muchos. Poner al mismo nivel a los terroristas con nuestros soldados y policías no tiene presentación.

Son amañadas: Se entiende por amañado, el hecho alterado (muchas veces influenciado por un tercero) que busca un efecto negativo en otro. Estas palabras en el soldado raso que se está matando en el monte para darnos la tranquilidad deben carcomer hasta el tuétano. El soldado sabe que estas palabras resultan de la mesa de Cuba  y siente que su guerra y sacrificio están siendo vanos.

Son mentirosas. Las farc, militarmente son exterminables. Durante los ocho años de gobierno del Presidente Uribe; las farc fueron acorraladas, diezmadas, sus jefes guerrilleros que eran intocables, fueron dados de baja (reyes, jojoy, cano); el eln era un puñado de malandros que ya casi no existían. A Santos se le eligió como presidente porque se suponía que seguiría la seguridad democrática y eso hubiese exterminado las farc. A las farc se les puede exterminar; lo estábamos logrando

Juan Manuel Santos, no es una víctima de las farc. El presidente no es ajeno a las decisiones terroristas que se definen en La Habana. La delegación presidencial que está hablando en Cuba no la lidera Humberto De La Calle; la lidera el terrorista iván márquez. Santos no es víctima; Santos no está siendo engañado; Santos no recibe órdenes de las farc. Santos es cómplice de los terroristas. Santos no es el presidente de los colombianos; Santos es el presidente de las farc. Aquí, es donde el presidente hace caso omiso del numeral 4 del artículo 189 de la Constitución. Al presidente le vale cinco, conservar el orden público en todo el territorio nacional; mucho menos le importa restablecerlo donde sea turbado. El departamento del Cauca ha sido víctima constante de las farc. Y el presidente no ha hecho nada por restaurarlo.

El numeral 5 del artículo en mención instiga al presidente a dirigir las operaciones de guerra cuando se estime conveniente. Aquí no hay conflicto. Aquí hay guerra. Las farc no son rebeldes políticos; son narcotraficantes terroristas. El presidente debería dirigir operaciones de guerra. Pero no lo hace.

Se está llevando al país con una serie de noticias que desinforman y confunden a que se vote por un cese bilateral. Esa  no es la solución. Es nuestra absoluta condena y el exterminio y debacle de nuestros militares y policías. (a los que hay que exterminar son los terroristas de las farc). Las farc mostraron con su cese unilateral de diciembre; una de dos cosas... ó, están tan atomizados que desde Cuba no tienen control de todos sus frentes... ó, simplemente mienten; porque para ellos no les genera ningún problema mentir. Lo han hecho, lo están haciendo y lo seguirán haciendo. Con el cese bilateral; cualquier hecho delictivo que realicen los terroristas será desmentido o atribuible a otro grupo criminal (como lo hicieron en diciembre). Mientras que un bombardeo, un hostigamiento o una acción defensiva de nuestras Fuerzas Armadas no podría desplazarse a nadie más. Se entendería fácilmente que los militares habrían traicionado el acuerdo al cese bilateral.

Santos, a todo el que les estorba, lo saca del camino. A sus enemigos políticos los enlodó y los procesó juridicamente. Los militares que no aceptan la mermelada son detenidos. Santos cambia la cúpula militar cuando Lasprilla le empieza a llevar la contraria con el proceso de paz. Y en la nueva cúpula trae como comandante al general Alberto Mejía, quien da estas declaraciones:  Entrevista con el general Alberto Mejia. En este reportaje uno ve un General tropero, que cree que a las farc se les puede acabar militarmente; pero a la vez, asegura que protegerán en un proceso de paz a los integrantes de las farc hasta con su propia vida. Tocará esperar cuál será su inclinación definitiva.

Como vamos, vamos mal. Muy mal. Solo tenemos dos opciones. Rezar, y rezar mucho; pedirle a Dios que nos proteja, que no permita que el comunismo y los terroristas nos vayan a acabar.  La otra opción es manifestarnos. Es dejar la pasividad. Los militares (parece ser) no tumbarán a Santos; pero una sociedad civil, organizada, si lo hará. Y tenemos nuestra primera cita este siete de agosto. Ese día hay que salir a protestar. Hay que salir a decirle a Santos: ¡BASTA YA!

Nos estamos jugando el todo por el todo y hasta ahora parece ser que los malos van ganando.

Empecé el artículo de hoy con el juramento presidencial en el día de su posesión. Juramento que no se está cumpliendo. Y ese tipo, un tipo que jura porque si y le importa un pepino romper su juramento; ese tipo  es nuestro presidente; perdón, ese tipo es el presidente de las farc. 
¡No me crean tan aguacate!