lunes, 4 de abril de 2016

SE SIENTE EL CLAMOR DE LA GENTE.

"Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es el más sagrado de los derechos y el más indispensable de los deberes".
Marqués de La Fayette

Ya han pasado dos días de la realización de la marcha contra este gobierno de Juan Manuel Santos.

Pese a todas las argucias y mecanismos demenciales del delfín Martín Santos, de los comentarios absurdos de Armando Benedetti y de la desinformacion que quisieron dar  los medios enmermelados, como Caracol (no podía ser diferente con un tipo como Arismendi, a la cabeza). La marcha fue un éxito. Así les duela, así no lo quieran reconocer. 

La marcha como tal y las reacciones antes, durante y después de la misma dan mensajes claros, directos y a los que hay que ponerles mucho cuidado:

  1. La marcha no fue de un partido político; los que quieren escudarse, aduciendo que la marcha fue de Uribe; están desinformados o quieren hacer caso omiso de la realidad. En la marcha no hubo ninguna pancarta ni ninguna alusión a un partido; se protestó contra un gobierno amañado, corrupto y mafioso. Colombianos de diferentes partidos, edades, clases sociales y económicas salieron a marchar.
  2. Marcharon aquellos que no quieren la impunidad. Marcharon aquellos que aman el país y que les duele y aterra el panorama que se vislumbra. Marcharon aquellos que se oponen a que el país sea entregado a los terroristas y delincuentes. Los famosos "guerreristas, enemigos de la paz" marcharon por todas las ciudades sin eximir actos vandálicos, no hubo pedreas, no hubo grafits, no hubo gases lacrimógenos. Es más, aquí en Bogotá se quedó un grupo de ciudadanos recogiendo la basura y dejando la Plaza de Bolívar impecable.
  3. El odio sin argumentos, el insulto y la ofensa de aquellos que defienden la paz; se parece y se acerca cada más a la barbarie y ceguera chavista. Atacan a Uribe, dicen una sarta de estupideces esperando la reacción violenta que nunca recibirán. Santos cada vez más parecido a Maduro y los que respaldan al presidente cada vez más cavernícolas, ignorantes y agresivos.
  4. Se demostró que se puede. Que ésto es solo el comienzo. Que no se necesitan medios de comunicación para ser efectivos. Que se necesita solo el liderazgo de alguien que convoque y la gente de bien sale a defender y respaldar a su país. Se demostró que la decencia no pelea con nadie. Se demostró que Santos no la tiene tan fácil.
  5. La comunidad internacional reaccionó. Las noticias que se vieron por fuera del país demostraron la contundencia de las marchas. Solo RCN aquí hizo un despliegue de la noticia; los demás callaron. Pero, tacaron burro (como se dice popularmente) la noticia tuvo despliegue internacional y el mundo ya sabe que acá las cosas no son como Santos las quiere vender.
  6. Se demostró una vez más la cobardía de Santos (hoy de gira en Centro América. ¿qué diablos estará haciendo por allá?). Santos con todo un país en contra; (es que no son invenciones mías; el 87% de los colombianos no se 'pasan este tipo ni la gestión que hace con su gobierno) no pone la cara; salen a defenderlo su hijo, un pobre yupi que chapuceando en twitter en vez de ayudarlo lo hunde más, o salen sus ministros a balbucear peroratadas.
Esto apenas comienza...


Ésto no fue una marcha aislada, mucho menos una marcha de cuatro gatos. Vendrán muchas manifestaciones de los colombianos de bien que no permitirán que las chambonadas del presidente y de sus camaradas de las farc y del eln manden al país al traste.

Santos, sépalo de una vez, el pueblo se manifestó y se seguirá manifestando. Se ha metido con lo más sagrado que tiene una nación, la tranquilidad, la dignidad y la paz. Y por los hijos y nietos que se merecen una Colombia libre de criminales, seguiremos marchando, seguiremos protestando, seguiremos haciendo lo que sea necesario.

Lo dice la frase con que inicio este artículo; si se violan los derechos del pueblo; el mismo pueblo se levantará contra el gobierno. Señor presidente, si piensa que los colombianos de bien nos vamos a quedar cruzados de brazos, inermes y callados;  mientras usted feria el país y  pisotea la dignidad; esta muy equivocado. Por la patria, por la dignidad y el respeto...todo. ¡No me crean tan aguacate!