lunes, 11 de abril de 2016

"Amárrese los pantalones"

"Rendirse es la forma más cobarde de aceptar tu propia derrota".
Anónimo.

Falta todavía mucho trecho por recorrer. No se ha terminado la tarea. Parecemos estudiantes de universidad que hasta ahora enfrentan sus primeros parciales y con el resultado pese a ser bueno, no garantiza que se pase el semestre.

La contundente marcha del 02 de abril no representa nada si se queda como un hecho aislado. Con solo una marcha no ganaremos el semestre.

Hay dos puntos que debo resaltar hoy:

  • Primero, la contundencia que tiene la mermelada presidencial que maneja la justicia, tiene como lacayos a muchos congresistas y al mejor estilo chavista usa y abusa de los medios de comunicación, como se le viene en gana, manejando las noticias que le conviene y que decide hacer llegar a los colombianos.
  • Segundo, en contraste con toda la sinvergüenzada que estamos viendo que sucede y que viene en camino; aparece la figura del Procurador Ordoñez. Hombre, probo, patriota, frentero, digno, arriesgado y veraz. Enfrentándose al dictador Santos sin pelos en la lengua y conocedor de todo el respaldo que le ofrecemos muchos colombianos de bien.
Al hablar del primer punto, tenemos que ponernos en alerta máxima. Los efectos de la marcha se quedarán como espuma si no seguimos en nuestra abierta protesta al servilismo ante las farc, la corrupción y desparpajo del presidente y sus secuaces y el desmoronamiento de la moral, la ética y la justicia en el país. Son muchas las noticias que escandalizan, que preocupan, que destruyen al país, pero que dejamos que se presenten "como si aquí no pasara nada". En el país, en la última semana siguieron asesinando policías y militares; sigue una "arremetida distractora" del gobierno contra el clan Usuga como única banda criminal que existe; en casa de Roy Barreras se encuentran $1200 millones de pesos; se encuentra un carro de una representante del partido de la U con mas de 600 millones de pesos; no hay fiscal y los candidatos a reemplazar a Montealegre resultan ser tan desconocidos o tan sospechosos como fue este delincuente de cuello blanco. Y todas estas noticias no trascienden; no son condenables, no repercuten... la complicidad de los medios de comunicación, apesta.

Solo pareciera que existiesen dos fuerzas que tratan de rescatar el país; la bancada del Centro Democrático y la figura retadora del Procurador Ordoñez. El Procurador se ha enfrentado a los grandes pillos del país, samuel moreno, petro y los bandidos de las farc. Desde que empezó el circo de Cuba ha sido la voz de los sin voz, la piedra del zapato en un proceso de paz que busca el culto al egocentrismo de Santos, la entrega del país a los delincuentes y la zozobra de un país que quedará en manos de terroristas, políticos corruptos y un gran numero de colombianos que cobardemente comerán callados. 

Mientras que la figura delincuencial del fiscal abogaba por perdón y olvido para los cabecillas de las farc; el Procurador insistía y sigue insistiendo que el proceso de paz no puede ser un tributo y una apología a los delincuentes y un castigo para la patria.


El Procurador se ha enfrentado. Quiere bailar con la mas fea y con la pareja mas peligrosa de la fiesta. Ha dicho sin rodeos al presidente que se ponga los pantalones en este proceso de paz. Que muestre liderazgo, determinación y exigencia a las farc. El presidente le responde tratando de desautorizar, tratando de hacerlo ver como otro obstáculo y otro enemigo de la paz.

Procurador, no desista. Ante tanta podredumbre, ante tanta indiferencia e ignorancia su voz no puede ser callada. Sabe usted que su vida corre peligro; los mastines que rodean la Casa de Nariño son de lo más peligroso y cruel. Pero su compromiso por la dignidad y seguridad de las próximas generaciones debe ser prioritario.

Santos no se va a amarrar los pantalones. Su complicidad con las farc y su afán de protagonismo se lo impiden. Hay que seguir marchando, hay que rodear a Uribe y a Ordoñez; fichas sueltas del engranaje sucio de la presidencia; fichas que luchan por la dignidad y el honor; fichas alérgicas a la mermelada y el miedo por eso es que a Santos no le queda más que sus bravuconadas.

A Santos hay que tumbarlo. Este gobierno no se puede mantener más así. Con el correr de los días más prebendas y beneficios para los delincuentes y la gran mayoría de los colombianos con un futuro cada vez mas incierto. Un proceso de revocatoria dura mas de un año y a este gobierno solo le quedan dos. La maquinaria sucia de la justicia y del congreso que maneja el presidente le garantizan que cualquier proceso o demanda jurídica será embolatada con el tiempo y con el descaro de jueces, cortes y senadores. Si petro, que es tan fascineroso como Santos se dio su "gustico" y se quedó de alcalde pasándose la ley por la faja; este presidente tiene mas herramientas, mas mermelada y mas poder que le garantizarán que podrá terminar su gobierno. Solo hay dos formas de terminar esta parodia; un golpe militar que saque del palacio presidencial a este tipo ó la sublevación de un pueblo organizado que con varias marchas logre conformar una fuerza poderosa que haga que Santos tenga que renunciar.

La tarea no esta hecha. Falta mucho. No sabemos si tendremos al Procurador o al Senador Uribe Velez por mucho rato. Conocemos la fuerza de la mermelada. Conocemos la desfachatez y desidia de este gobierno y de su grupo de senadores. Pero por las generaciones que vienen nos toca hacernos propias la voz del Procurador y "ponernos los pantalones nosotros mismos"; no podemos ni debemos ser cobardes; no podemos creernos derrotados.

Santos nos cree derrotados y desorganizados; no lo estamos. Si a Santos no lo tumban los militares; el pueblo tiene el sagrado deber de hacerlo.

Basta ya de la apología al delito; de escuchar las sandeces de las propuestas de las farc  (ahora quieren a la palomita de simon trinidad en la mesa). Basta ya de la indiferencia. Basta ya de la cobardía. Si no nos levantamos nosotros; nadie se levantará por nosotros... ¡No me crean tan aguacate!

El uso de minúsculas en algunos nombres propios es premeditado.