jueves, 30 de julio de 2015

El 7 de agosto hay que marchar CONTRA LA MERMELADA.

"En muchas empresas, el silencio no es oro; el silencio es un sobre".
Jaume Perich.

Los finales del siglo XX e inicios del siglo XXI, a través de los medios, nos han mostrado que no es importante lo que eres; importa un poco lo que tienes; pero es indispensable a quien conoces y a quien dejas que te rodee. La "estabilidad" del presidente Juan Manuel Santos se debe a esta última razón.

Un muy popular refrán dice: "El que tiene plata, marranea".  Lo que en palabras coloquiales es tan jocoso en la realidad del país se convirtió en una peste que llegó a todos los rincones. Santos, con plata del Estado (sus impuestos y los míos), plata de la narcoguerrilla y plata de los sinvergüenzas de sus vecinos y amigotes compró conciencias, calló retractores y eliminó cuestionamientos. Todo ese dinero, conocido como "la mermelada" le sirvió al inquilino de la Casa de Nariño a mantener una falsa imagen, primero ante los colombianos y luego ante el mundo.




Una seguidilla de escándalos de dinero han rodeado al presidente. Pero el, ha sabido con distractores y con mermelada desviar la atención. 

¿Qué pasó con los doce millones de dólares que se le entregaron a JJ Rendón por parte de los hermanos Comba para la campaña de Santos?
¿Qué pasó con el contrato del gobierno con Semana por 1.092 millones de pesos?
¿Qué pasó con los contratos por  980 millones de pesos que hizo el gobierno con la corporación Arco Iris (relacionada con el secuestrador, alias "gonzalo" del eln)?
¿Qué pasó  con los 480 millones que le dio el gobierno a Mockus para organizar la famosa marcha de la paz en marzo?
¿Qué pasó con la compra de tres aviones a los Estados Unidos por más de cuarenta millones de dólares sin haber ningún proceso de licitación? Tres aviones que fueron asignados: uno a Tutina, otro para los ministros y otro para el fiscal por 25.000 millones de pesos.
¿Qué paso con el gasto suntuoso de compra de casa en Washington para la embajada por un costo de 35 millones de dólares?
¿Qué pasó con los tres billones de pesos repartidos entre los congresistas, previamente a la reelección?

Y hay  una serie enorme de ¿Qué pasó? que se quedarán a la deriva. Por una simple razón; todos los estamentos oficiales y no oficiales  fueron untados por la mermelada. 

  • Todas las cortes podridas; nuestros magistrados paseando a donde se les de la real gana. Con viajecitos así, ¿quién va a cuestionar al presidente?
  • Son innumerables los viajes de los congresistas a China, Europa, Arabia y demás a "seminarios de actualización". ¿Así cómo no va a haber la famosa "unidad nacional" de congresistas que respaldan al presidente?
  • Solo hasta ahora, un medio de comunicación se le enfrenta al presidente; RCN con Claudia Gurisatti (porque cuando ella no estaba, Vicky Davila era el estandarte del servilismo al Estado). Periodistas mediocres que vilipendiaron tan magna profesión y se volvieron mercaderes de información. Solo publican la información que mande la Casa de Nariño. Personajes como Arismendi, Felix de Bedout, Daniel Coronel y otra serie de sanguijuelas que por plata vendieron su conciencia, su independencia y su dignidad.
  • La mermelada llegó hasta los militares. ¿Dónde quedó la dignidad del tropero General Mora? ¿Qué pasó con el mejor policía del mundo; el General Naranjo? Ambos terminaron como marionetas del circo de La Habana. Y todo el teatro con el "secuestro" del General Alzate para que después se destacara la "buena voluntad de las farc". Afortunadamente son más los militares y policías dignos que aquellos que se dejaron embadurnar por la pestilente mermelada.
  • Dirigentes de gremios y sindicatos untados por mermelada dieron la espalda a quienes representaban para que "el tal paro no existiera".
La mermelada de Santos está dejando raspada la olla y le quedan tres años más. Y si para usted que me lee, no es suficiente esta panorámica del gasto de dinero de este gobierno; piense en toda la plata que se ha gastado en La Habana manteniendo a los guerrilleros como principes.

A Santos nadie lo cuestiona: ni las cortes, ni el senado, ni el fiscal, ni los medios; no porque el silencio valga oro...sino porque el silencio llegó para ellos en un sobre.

Menos mal sigue existiendo Centro Democrático, Procurador Ordoñez y Gurisatti que son alérgicos a la mermelada.

Este 7 de agosto salga a marchar... CONTRA LA MERMELADA.
¡No me crean tan aguacate!