domingo, 31 de mayo de 2015

Los cuentos de las mil y una noches

Cuando en clase de historia de Colombia, en tercero de bachillerato ( hoy octavo) hablábamos de la Patria Boba; nos referíamos al período desde el grito de independencia del 20 de julio de 1810 hasta el triunfo de la batalla de Boyacá, el 7 de agosto de 1819. Nueve años de somnolencia y pasividad que hicieron que la corona española frenara el proceso de independencia del reino de la Nueva Granada y que casi no se lograra la anhelada libertad.

Esta Patria Boba se repite casi doscientos años después. 

Álvaro Uribe Vélez en sus períodos presidenciales del 2002 al 2010 logró lo que ningún presidente de la historia colombiana había logrado doblegar, vencer, acorralar y casi exterminar a la plaga más grande que tenía el país: los terroristas de las farc (a los terroristas del eln los tenía como un pequeño reducto de criminales). Pero llegó el gobierno de la Patria Boba de Juan Manuel Santos, quién utilizó todas las argucias de jugador "tramposo" de póquer  y no solamente engaño a Uribe sino a casi nueve millones de colombianos que votamos para su primer período presidencial. Para su segundo período ya no tuvo que engañar a nadie; los compró, calló a los medios de comunicación a punta de mermelada; sus principales opositores fueron llevados a la cárcel y militar que hablara era silenciado en un proceso judicial o "convencido" a que se callara con una buena dosis de beneficios económicos que compraban conciencias y aumentaban silencios.

Pero hablar de lo que ya se ha hablado y de lo ilegítimo y criminal que es este gobierno y la manada de delincuentes que lo rodean sería como la repetición de la repetidera.

El título del artículo de hoy se refiere a las mil y una noches que se cumplen hoy. Ayer se acumularon mil días de la existencia de la mesa de Cuba. Mil días de total incógnita para la gran mayoría de los colombianos. Mil días de lujos, excentricidades y comodidades para los criminales de las farc que empezaron con una delegación de 8 o 10 y que ya van acercándose al centenar de sinvergüenzas que duermen en La Habana. 


Mil días de puro cuento.




Los puntos fundamentales de la mesa de diálogo ya se han tratado en su mayoría; ya se han hecho acuerdos; y nada de eso ha trascendido en los medios. Ni siquiera la bancada de congresistas que hacen parte de la "unidad nacional" saben a ciencia cierta que se ha acordado y que cosas no. 

Absolutamente nada de lo que se hace a escondidas puede producir buenos resultados. 

Tras mil días de negociaciones se pueden vislumbrar ciertas cosas; lo esencial de esos acuerdos nos los embutirán sin previo aviso y sin consultarnos nada.

Han sido mil días para ver que:

  • La guerrilla de las farc se consolidó y se ha armado hasta los dientes
  • La guerrilla de las farc pasó de ser un puñado de delincuentes escondidos a ser protagonistas exigentes del desarrollo del país.
  • La guerrilla del eln resurgió de sus cenizas y se envalentonó aprovechando una pasividad del gobierno. Pasividad que mejor llamemos complicidad.
  • La obsesión de Juan Manuel Santos por la paz ha dejado al país a la deriva; nunca se habían ido tantas multinacionales del país; el desempleo, la inseguridad y el desconcierto aumenta día a día. El país económica, judicial y moralmente va a pique.
  • Las fuerzas  militares carecen en su totalidad de un oficial tropero que haga respetar la dignidad y honor no solo de la institución (Ejercito y Policía) sino de sus hombres.
  • Los medios de comunicación (a excepción de RCN que con Claudia Gurisati parece haber recuperado la dignidad y la independencia) solo dan a conocer las noticias nacionales e internacionales que el Gobierno aprueba (ayer hubo tremenda marcha en Venezuela pero nada de eso se dio a conocer porque al gobierno no le conviene).
  • Se levantan figuras tan cuestionables como el fiscal Montealegre... que con cada expresión manifiesta su terrible tendencia al mal. La última, al referirse a los abusadores de menores, lo dejan a uno pasmado.
  • El Centro Democrático parece ser la única tabla de salvación porque los militares, policía y demás fuerzas legales del estado se han rendido.
  • La angustia y el temor por lo que viene hace vaticinar el renacimiento de fuerzas para militares ilegales que intentarán contrarrestar lo que haga la guerrilla; vaticinando para el país nuevos baños de sangre y muertes selectivas.
  • La apatía de los colombianos en general es enorme. A la gente le importa más que va a pasar con la selección Colombia en la Copa América que el país que se va a dejar a las próximas generaciones.
Podría enumerar muchas cosas más de estos mil días. Los primeros mil días del deshonor y la vergüenza. Primeros mil porque la maquinaria de la terrible alianza farc-santos hace que la maldad, la injusticia y el crimen vean en Colombia, en los próximos años, un puerto seguro para sus fechorías.

Solo queda una vez más pedir a Dios que nos proteja, nos cuide y que evite que el comunismo delincuencial de Cuba y Venezuela se acomoden bajo un mal llamado proceso de paz en nuestra bella tierra colombiana. 

Gracias a mis amigos twiteros CD: Catalina, Martha, Adriana, Helena, Lina , Carolina, Sandra, Ana Milena, Gloria, Duvan, Fabián, Sharo...etc. que con sus comentarios logran estructurar en forma este blog. Ojalá que la imagen que me enviaron por whatsapp, que se publicó en twitter y que es la foto de referencia del artículo de hoy se hiciera realidad.

La única forma de solucionar ésto y evitar la catástrofe social, política y económica que se nos avecina y que hoy vive Venezuela es que la mesa de las mil y una noches se acabe y a los guerrilleros no los fumiguen con glifosato sino a plomo... ¡No me crean tan aguacate!