miércoles, 29 de abril de 2015

La gran disyuntiva.

"Cuando una ley es injusta; lo correcto es desobedecer".
Mahatma Ghandi


Nos enfrentamos a la gran disyuntiva. ¿Actuar o comer callados?

Al que actúa, lo matan o desaparecen; el que come callado, conservará su vida pero no su dignidad.

Han pasado 15 días desde la masacre de los soldados en Buenos Aires (Cauca) y en mi muro de Facebook como en mi cuenta de Twitter he venido contando estos días. La pregunta que surge ahora es ¿Cómo para qué? Y la respuesta es muy sencilla. Es la misma que me hizo escribir el artículo Encauzar la rabia (del pasado 17 de abril). Esa respuesta es la reacción a un grito interno que me exige no quedarme callado.

¿Qué ha pasado en estos quince días? Tendríamos que ver la respuesta desde varios puntos: el político, el militar, la mesa de Cuba y el de los medios de comunicación.

En el punto político; hay que hablar de la imagen y representatividad que tiene el presidente Juan Manuel Santos. Sigue siendo presidente porque el conoce muy bien la mano de cobardes y conformistas a quienes gobierna. Sigue siendo presidente; porque el presupuesto de la mermelada le da para seguir comprando conciencias y callando voces. Sigue siendo presidente porque cuenta con un séquito de lacayos serviles como Bennedetti que salió hablando babosadas o como Roy  Barreras que se la juegan por el, con el único propósito de poder seguir lambiendo las suelas de los zapatos presidenciales. Pero la imagen del presidente hastía, causa repulsión, sus mismos electores (comprados con un tamal o una casa) le dieron la espalda. Su unidad nacional de partidos no esta resquebrajada pero no es tan fuerte ni ciega como antes.

En el punto militar: En el artículo pasado Los gatos acabarán con las ratas dedicado al tipejo Bennedetti adjuntaba el testimonio de un sargento dado en el programa La Hora de la Verdad de Fernando Londoño. El soldado raso y los oficiales que están en el monte; no como Lasprilla y Rodríguez que están en el Club Militar bebiendose unos "amarillitos; ese militar que es carne de cañón en medio de la selva. Ese héroe se mamó. Se mamó de quedarse solo y  abandonado por sus generales; se mamó de dormir con miedo; se mamó de rodear y acorralar a los delincuentes para que desde la Casa de Nariño salga la orden de no atacarlos. Se mamó de estar por este Gobierno en un nivel mucho más bajo que el de los terroristas. Se mamó del manoseo presidencial. Y esa situación la vieron 50 coroneles de la policía que renunciaron la semana pasada. Aunque el presidente, el gomelo mindefensa y los inútiles Lasprilla y Rodriguez traten de disminuir la noticia catalogándola como "normal"; la renuncia de estos 50 oficiales y la destitución de 20 más hacen soñar con un esperanzador ruido de sables.

El otro punto, la mesa de Cuba: La mesa que nunca debió crearse. La mesa de la burla, la traición, la corrupción y la muerte. Nada bueno (hasta ahora) ha salido de ella en tres años de diálogo; y  tengan la seguridad; que nada bueno saldrá. Bueno, si, si saldrán muchas cosas buenas para el presidente y sus cómplices terroristas. Mucha gente (faltan muchísimo más) reaccionó y por un momento dejó de pensar en James Rodríguez, en los realities, etc. La gente mostró su inconformismo; no solo acudiendo a las diferentes brigadas militares sino también abucheando al presidente en sus presentaciones a cielo abierto en Bogotá y Medellín. Chiflar al presidente no solo es una anécdota folclórica. Chiflar a Santos es la manifestación pública que al igual que el soldado raso, el pueblo se mamó. Se mamó del protagonismo de las farc, de su descaro en sus declaraciones, del silencio miedoso, cobarde y delincuencial del gobierno ante los comunicados de ellos. Esa mesa que debió levantarse por dignidad con el asesinato de nuestros héroes. Esa mesa está tan coja y con tan baja credibilidad que ya se está alistando la estantería y maquinaria para que todos esos "acuerdos" no sean aprobados por un referendo o cualquier mecanismo de participación ciudadana. El fiscal de las farc ya salió a decir que el presidente tiene las herramientas para poder decidirlo. Tanto así  que el anuncio de crear una ley que le de "super poderes" al presidente hizo que sus escuderos de la Unidad Nacional se levantaran y por el momento callaran ese proyecto. La mesa de Cuba existe; tan clandestina como cuando la denunció el Dr. Uribe y con acuerdos tan podridos como en sus inicios.

Y el otro punto, son los medios de comunicación. Bienvenida Claudia Gurisatti. Bienvenida la honestidad, la transparencia, la decisión y la independencia a los medios de comunicación. Se opacan inmediatamente figuras como Arizmendi, como Vicky Davila, como Daniel Coronell y otros más que se convirtieron en terroristas del micrófono; tan terroristas como las farc a quienes ellos ponen como protagonistas de noticias. Ojalá que el vuelco serio, objetivo y veraz que le dió la "Guri" al noticiero de televisión; sea copiado  por RCN radio; y que sirva de estímulo (así sea por la competencia por el rating) para que Caracol, CM&, Semana, El Tiempo, etc., dejen de ser la vergüenza de periodismo como alguna vez pensaba de ellos, Juan Gossain.

Nos vamos a enfrentar en estos ocho meses que quedan del año a una arremetida descarada del Gobierno, sus Cortes, su fiscalía, sus fuerzas militares y sus medios de comunicación enmermelados. Esa arremetida buscará, sea como sea, legitimar la entrega del país a los violentos; buscará hacerle menos dura la vida a los pobrecitos niños buenos de la guerrila, que son tan sufridos, ya ayer apareció Minsalud diciendo que "por salud" oigan al bellaco éste, se deberían suspender las fumigaciones con glifosato. Si debe ser por salud, pero la salud del cartel de la coca de las farc. ¿Cómo se les van a petaquear el negocio a estos niños que quieren charlar y buscar la paz? Santos terminará con poderes tan plenipotenciarios y tan criminales como los tiene su homólogo Maduro en Venezuela. Porque así las noticias no nos lleguen,en Venezuela sigue la barbarie, siguen los asesinatos selectivos, las desapariciones, los abusos de la Guardia y del grupo "los colectivos" que se convirtieron en asesinos de su propia gente. Y a eso vamos. A pasos agigantados a que nos callen por un disparo. A que nos quiten nuestros bienes (lo poco o mucho). A que se mancille la justicia y la dignidad.

Va tocar prepararnos a desobedecer. A desobedecer las leyes injustas y acomodadas que desde la Casa de Nariño y desde la mesa de Cuba planean para los colombianos.


La disyuntiva está clara. Nos quedamos callados, vivos sin dignidad viendo como se desangra el país y se entrega a los malos... ó seguimos reaccionando, despertando del letargo, apoyando a nuestras fuerzas militares y poniendo nuestro empeño para que las cosas pasen.

Jugar en los dos equipos no está permitido... así que evaluemos lo que tenemos; lo mucho que podemos perder con nuestra pasividad y lo mucho que podemos ganar venciendo a los delincuentes... Callarse no es  mi opción... ¡No me crean tan aguacate!