domingo, 8 de marzo de 2015

Mockus, me devuelve la platica, por favor.





"La mayor parte de los hombres. falseando la verdad, quieren aparentar ser mejores".
Esquilo


Se realizó hoy la gran encuesta a nivel nacional. En vivo y en directo. Las calles del país fueron testigos de la inmensa MINORÍA que aprueba el proceso de paz que se está llevando en La Habana. La frase del presidente asegurando que "la mayoría de los colombianos aprueban el proceso de paz" se quedó en eso. Una frase sin fundamento, sin peso, sin credibilidad. El resultado de la encuesta es claro: la mayoría de los colombianos NO aprueban su proceso de paz, presidente Santos. ¿Cómo le quedó el ojo?

La marcha prepago por la paz fue un fiasco. Un total fracaso. De nada sirvieron todos los esfuerzos que hizo el gobierno a través de los medios enmermelados de Caracol y RCN. Durante toda una semana nos metieron la dichosa marcha en desayuno, almuerzo y comida. Pero el esfuerzo no sirvió. De nada sirvió que los medios y la unidad nacional atacaran al Centro Democrático y hablaran dimes y diretes contra Uribe. La gente no salió. De nada le sirvieron al presidente Santos los 480 millones de pesos que le dio a Mockus. ¿Habrá quedado un saldito por cobrar? ¿será que Mockus le garantizó la total satisfacción o la devolución de su dinero?

Nunca he sido simpatizante de Mockus. Para mi es un tipo loco, deschavetado, fue buen alcalde de Bogotá, nos civilizó, buen administrador pero pare de contar.  Un tipo que va en pro del aborto no puede ser un buen ser humano. Pudo ser excelente administrador de Bogotá pero quien no respeta la vida no puede ser catalogado como un ejemplo a seguir. Mockus se dejo contaminar de aquellos politiqueros que tantas veces atacó. Su estribillo "vine aquí porque quise; no porque me pagaron" quedó en el olvido. Ni siquiera los que alguna vez cantaron con el tan singular coro salieron a marchar. Muchos de sus seguidores quedaron impactados y desilusionados por la forma vergonzosa que se dejó comprar. Para Mockus solo le queda recluirse en su casa para superar su terrible Parkinson y ser sometido a los cuidados que merece. Mockus no convoca. A Mockus hasta sus seguidores lo dejaron solo. Se cierra el capítulo de Mockus en el ámbito político nacional... solo me queda la duda de que tan efectiva fue la frase que hoy inicia este artículo.Me imagino a Santos al terminar la marcha diciendo "Mockus, me devuelve la platica, por favor".


De otro lado hay que hablar de Santos. Su descaro e intrepidez a favor de las farc se volvieron en su contra en lo que atañe a la percepción de favorabilidad de imagen. Por eso la gente no le salió. El presidente escribió un trino asegurando que iba a ir a la marcha... pero ni eso convocó. Además, ¿cómo no iba a ir a la dichosa marcha, si la camiseta le costó 480 millones de pesos? La gente no entiende como el presidente de la república va a abogar por un asesino como simón trinidad para que los gringos lo suelten. La gente no puede creer en un proceso de paz donde los criminales dicen que no entregarán las armas; que no pagarán un dia de cárcel... y que la respuesta del presidente sea un mutismo complice. 

Vienen dos situaciones ahora. 

La primera situación: seguirá el descaro del gobierno, al mejor estilo Nicolas Maduro, para legitimizar la entrega del país a los terroristas. Santos ya no tiene vergüenza. Santos no está siendo timado por las farc. Santos hace parte del equipo de las farc. Y su decisión de firmar la paz y de darle arte y parte a los terroristas es un hecho. Eso ya no tiene reversa. Santos no es ningún bobo. Juega sus cartas y las juega bien... así esas cartas sean las de la muerte y la destrucción. Y entre esas cartas que tiene Santos su As favorito es la traición... traicionó a Uribe, traicionó a nueve millones de colombianos y traicionará a sus ministros de pacotilla y a sus secuaces como Benedetti, Roy, Cepeda, el fiscal Montealegre, Teodora, Clara López, el alcalde Aureliano y muchas "joyitas" más.

La segunda situación, depende de nosotros. A punta de blogs, twiters y fotos en facebook no frenaremos a Santos. Los  militares no frenarán a Santos. Seis generales serviles fueron a unirse al sumiso Mora y al cuestionado Naranjo. Los que quedaron acá están podridos en plata de mermelada y podrida su ética y honra militar. Aquellos que no están contaminados, están presos o el gobierno ya los llamó a calificar servicios. Los medios de comunicación no frenarán a Santos. Hoy salieron hablando de los miles de colombianos que apoyaron la marcha... cincuenta pelagatos. Ningún medio sacó una toma aérea que mostrara una movilización masiva. Los medios encubren y tapan. Y a Vicky Davila, Arismendi y otros seudoperiodistas, Santos también los traicionará. Por eso la segunda situación depende de nosotros. De la pasividad que sigamos manteniendo... ó... siguiendo el ejemplo de Santos que le aprendió a Chavez y a Maduro... aprendamos nosotros igualmente de los venezolanos... lleguemos a la desobediencia civil y que surjan muchos Leopoldo López, María Corinas, Ledezmas, etc que les duela la patria. Es urgente que nos empiece a doler la patria a TODOS LOS COLOMBIANOS. No esperemos a que Santos logre su objetivo para reaccionar... porque Santos y las farc nos acabarán y nos acabarán a punta de plomo.

La frase de Esquilo es la definición de Santos. "La mayor parte de los hombres, falseando la verdad, quieren aparentar ser mejores".  Y Santos no solamente lo hace aquí en el país donde sabe que hay un montón de idiotas útiles y de indiferentes... sino que también lo está y lo seguirá haciendo a nivel internacional. ¿o es que no vieron al rey Felipe de España respaldando este diabólico proceso? Santos falsea la verdad y aparenta ser una mansa paloma, una dulce ovejita y no deja ver la hiena que está escondida; pero nosotros la veremos.

Presidente Santos, hoy la gran encuesta nacional le mostró que en su paz no cree la gran mayoría de los colombianos. Usted terminará imponiéndonos por decreto y con la complacencia de fiscalía y de la unidad nacional su maquiavélico plan... pero no nos vamos a quedar quietos... Téngalo por seguro.

Quedarnos quietos viendo como se desmorona la decencia, la honra y el bien de los colombianos, no hace parte de la estrategia y decisión de muchos colombianos. ¡No me crean tan aguacate!