domingo, 6 de julio de 2014

MI GLORIOSA SELECCIÓN COLOMBIA

"Las madres de los soldados muertos son jueces de la guerra."

Muchas gracias a Pekerman, Rodríguez, a Cuadrado,  a Yepes, a Ospina, a Zuñiga, a Armero, a Sánchez, a Gutierrez, a Zapata, a Aguilar, a Guarín, a Martínez, a Mondragón, a Bacca, a Quintero, a Ibarbo, a Vargas, a Alvárez, a Valdés, a Arias, a Mejía, a Ramos... espere se me quedan más... muchos más... Rojas,  Sarmiento, Beltrán, Acosta, Cáceres, Durán, Enciso, Farfán, Gómez, Huertas, Jiménez, Linares, Mahecha, Narvaez, Osorio, Peña, Torres, Urrea, Vizcaino.... muchísimos mas... no puedo enumerarlos a todos.


Quizás usted amigo lector, apenas leía los primeros apellidos recordaba con una sonrisa a cada uno de los integrantes de la Selección Colombia de fútbol que fue eliminada del Mundial, en su juego contra Brasil. Pero cuando salieron los otros apellidos...ya no los conocía.

Esos apellidos corresponden a MI GLORIOSA SELECCIÓN COLOMBIA.



MI GLORIOSA SELECCIÓN COLOMBIA, no la componen 23 jugadores ni un técnico extranjero quienes nos hicieron soñar, emocionar y llorar por las acciones emotivas del Mundial. MI GLORIOSA SELECCIÓN COLOMBIA, la componen los miles de militares y policías que se juegan la vida por el país. Aquellos que le hacen la gambeta a la muerte. Aquellos que lloran no porque hayan sido eliminados sino que lloran por el miedo y temor que genera la noche sabiendo que los terroristas asesinos los pueden atacar en cualquier momento. Aquellos que como equipo no defienden un arco... defienden nuestras vidas arriesgando la propia vida de ellos. Aquellos que no reciben ningún homenaje multitudinario cuando acaban su misión... ellos reciben el almuerzo, la bendición, el abrazo, los besos y las lágrimas de mamá cuando les dan la oportunidad de un breve descanso.

Ninguno de los integrantes de MI GLORIOSA SELECCIÓN COLOMBIA recibe contratos millonarios por su actividad ni por publicidad... reciben mucho menos de lo que ellos merecen.. no solo monetariamente hablando sino también en los gestos de gratitud que deberíamos brindarles. Ellos no pueden cambiarse, en el entre tiempo, su uniforme cuando esta mojado; simplemente porque para ellos no hay entre tiempo. Ellos no jugaron por una copa...ellos siguen jugando sus vidas por una patria, por un pueblo que muchas veces los juzga, los olvida y los condena.

Esos son los muchachos de mi Selección. Aquellos valientes guerreros que no sufren lesiones tras los partidos que juegan... porque lo que ellos reciben muchas veces son mutilaciones o hasta la misma muerte. Ellos no se enfrentan a otras selecciones disciplinadas para competir...ellos se enfrentan a sujetos criminales, a asesinos cobardes que atacan en emboscadas, a terroristas sedientos y ávidos de sangre. Los muchachos de MI GLORIOSA SELECCIÓN COLOMBIA son aquellos valientes que vemos con indiferencia porque consideramos fácil y rutinaria su actividad diaria.

A estos muchachos de MI GLORIOSA SELECCIÓN COLOMBIA no los reciben con bombos y platillos. Los medios de comunicación no van a sus casas para preguntar a sus familias como se sienten por el desempeño que están librando. A muchas madres y familias de estos muchachos tras semanas o meses de no saber de ellos, lo único que reciben es una bandera de Colombia doblada y un pésame porque sus hijos fueron abatidos en combate.

Las madres, esposas, novias, hijas de estos muchachos no sufren por cada golpe que ellos reciben en un juego cuando transmiten los partidos en televisión. Porque ellos no juegan partidos, a ellos no se les televisa, a ellos se les olvida. Ellas sufren la incertidumbre de saber como están ellos. Ellas mirando las estrellas cada noche le piden al Dios del Cielo que cubra y proteja a su ser amado. Las mismas estrellas que ven estos muchachos pidiéndole a Dios que en el próximo ataque guerrillero no vayan a caer ellos.

Hay algo en lo que si gana MI GLORIOSA SELECCIÓN COLOMBIA con respecto a la Selección Colombia de Pekerman. Cada gol que hacía James, cada final del partido, cada cambio de jugadores...ellos besaban su camiseta como símbolo de orgullo y de amor por vestir el tricolor nacional. Los muchachos de MI GLORIOSA SELECCIÓN COLOMBIA no llevan camiseta, llevan camuflado y una carga a sus espaldas que doblaría fácilmente la espalda de cada uno de nosotros... Pero el orgullo, la altivez y convencimiento con que ellos lucen su uniforme, no es comparable sino con el inmenso amor y entrega que tienen por su patria.

Por eso yo me alegro mucho por Pekerman y sus muchachos.. por la alegría que nos brindaron... ¿cómo no reconocer semejante hazaña tan grande?... Pero hoy quiero aplaudir y orar desde el fondo de mi alma por aquellos héroes anónimos de MI GLORIOSA SELECCIÓN COLOMBIA.

Este blog busca hoy hacerle un homenaje muy pequeño a estos VERDADEROS HÉROES... Quiero destacar que somos muchos, muchísimos...necesitaríamos mil parques Simón Bolívar y nos quedarían chicos para darle las gracia a tan SOLO UNO de ellos. Nuestra gratitud, nuestra oración y nuestros respaldo a nuestros soldados y policías. Dios les bendiga, los proteja y los traiga de nuevo a sus casas, a sus hogares.

La dignidad de un soldado, la dignidad de un policía no puede seguir siendo pisoteada; no podemos seguirnos creyendo el cuento ni permitir que por el famoso argumento de la paz se iguale la dignidad de nuestros muchachos a la calaña de los terroristas.

DIOS BENDIGA A NUESTRAS FUERZAS MILITARES Y POLICIALES... y ésto lo grita un colombiano de a píe, que no tiene familiares en las fuerzas militares pero que tiene una sagrada deuda de gratitud por lo que ellos hacen por nuestra bella Colombia... 

Definitivamente,  ésta si es MI GLORIOSA SELECCIÓN COLOMBIA

NO ME CREAN TAN AGUACATE