miércoles, 28 de mayo de 2014

¡ NO SE, NI ME IMPORTA !

Los hechos no dejan de existir porque se les ignore.
Aldous Huxley
"Mijito, no se meta, que eso no es asunto nuestro y después salimos emproblemados". 
Típica frase de mamá cuando había un problema en el barrio y uno quería meterse a ver como ayudaba o de pronto solo meterse a chismosear.

Y es que desde niños  nos enseñan la cultura del NO: no haga, no diga, no se meta, no mire, no escuche... todo no. Y esa es una de las principales causas por las cuáles el ser humano se volvió en su gran mayoría un ser apático y poco solidario.  Muchas veces hemos visto en noticias que se presentan abusos contra alguien; está una persona en problemas, etc. y la gente no hace nada; y, decimos, fanfarronamente, pero, ¿qué le pasa a esta gente, que no ayuda?  Seguramente, estando muchos de los que hablan así, tampoco harían nada: solo ver y callar. La ley del silencio.


La ley del silencio (muchas veces por miedo, otras por indiferencia) es la causante de la gran mayoría de problemas que nos aquejan. Esa ley permite que cosas que inicialmente fueran controlables, crezcan y después sea muy difícil detener. Y la ley del silencio se centra en el título de este artículo.
Vivimos en nuestro metro cuadrado. Y mientras ese espacio esté bien, lo demás nos resbala. El flagelo más grande que tiene el país,es la guerrilla. Mas peligrosa y mas dañina que los peores tiempos de Pablo Escobar. Porque éste fue un criminal (quizás el peor que haya dado el país) que mantenía todo bajo su control. Nada se hacía sin su visto bueno. Y los que son de mi generación y vivieron toda esta barbarie, saben que no fue nada fácil. Pero Escobar, fue dado de baja y toda su estructura criminal al quedar acéfala terminó desapareciendo. La guerrilla de las farc, pese a su organización, es acéfala también. Sus líderes (hoy durmiendo en hotel cinco estrellas en La Habana) no tienen el control absoluto de todos sus frentes. Quizás las tomas guerrilleras y emboscadas a nuestros militares y policías sean algunas de ellas coordinadas; pero existirán muchas acciones que dependan del estado de humor y arrebato del jefe de frente guerrillero. Estoy convencido que se cometen muchas barbaries en zonas alejadas del país... pero al no llegar al grado de "masacres" o "titular de noticia" pasan desapercibidamente por la ley del silencio, la ley del silencio del justificado miedo. Los pocos colombianos que hemos tenido la bendición de no vivir un ataque guerrillero, perder un ser querido o perder sus propiedades por la guerrila, muchas veces nos quedamos estancados en el "Dios mio" al ver las imágenes en noticias, comentar con alguien el suceso y a los dos días olvidarlo. Los que desafortunadamente han sufrido su acción violenta, es una marca que les queda de por vida.

Todo este tema  lo traigo a colación, no para hacer una predica social sino para que de una vez por todas reaccionemos y dejemos de ser espectadores y convertirnos en actores. Ser parte activa y decisiva en la situación del país. El presidente Santos (que es un zorro político, estratega del mal) habla muy efusivamente y hasta convincentemente que estas elecciones decidimos entre la guerra y la paz. El, significa la paz. Yo le pregunto ¿paz de que? Termina cuatro años de su gobierno; sentado con la guerrilla hablando de paz...con cinco temas... por fin terminaron el tercero, y la paz no ha llegado. Las tomas guerrilleras siguen, los asesinatos selectivos de policías, militares y todos aquellos que enfrenten a las farc, siguen, las extorsiones están como pan de cada día. Entonces, vuelvo y pregunto: ¿cuál paz? Y el  75% de los colombianos este 25 de Mayo pasado, le dijeron lo mismo ¿cuál paz? 29% de esos colombianos votamos por Óscar  Iván Zuluaga...que también le apuesta a la paz, PERO PAZ SIN IMPUNIDAD, PAZ CON CONDICIONES. ¿Dónde está, entonces, ese 46% que falta? Ese porcentaje se repartió en los demás candidatos que participaron en la contienda electoral.

Entonces, surge otra pregunta. ¿Ese 6% de votos que representó el voto en blanco, y ese 60% de abstencionismo (del cual hable en mi artículo pasado Las dos fuerzas); ellos representan la gran fuerza del NO SE NI ME IMPORTA? Muchos de ellos, muchísimos se abstuvieron de votar o votaron en blanco porque ninguno de los candidatos les cubría sus expectativas. Es deber nuestro, hablar con ellos, hacerles saber que el plan de Gobierno de Óscar Iván Zuluaga consiste en un proceso integral de formación, estructuramiento de la nación, economía y educación. Aquí no estamos hablando de si a las farc se les da plomo o no. No es solamente eso. Es volver a tomar el rumbo que se perdió en este gobierno; dónde reinó la corrupción, la traición, la mentira y obviamente la servilidad al castrosantismo y a las farc. Si no conoce completamente el plan de gobierno de OIZ, pídalo a aquellos que lo conocemos. Nos quedan solo 19 días para que la gente entienda y comprenda qué nos estamos jugando. Por habernos quedado en la cultura del No se, ni me importa, Bogotá eligió a Gustavo Petro con menos de 700.00 votos y ustedes ya saben que le pasó a la capital.

No es el momento de debatir con violencia, con insultos y con burlas... es el momento de hablar con argumentos, y los argumentos los tenemos. Dejemos que los políticos busquen sus alianzas. Nosotros, concentrémonos en despertar a aquel vecino, amigo o familiar que está atrapado en ese NO SE, NI ME IMPORTA. 

Venezuela, tuvo la oportunidad de enfrentarlo y no lo hizo... muchos se quedaron en su colchón de comodidad y apatía; y hoy han sido expropiados de sus casas por el régimen de Maduro.

Si estando usted en su casa viendo televisión y entraran los ladrones en ella por la cocina y empezaran a hacer de las suyas... Cómo Usted, no está en la cocina... ¿Usted diría NO SE, NI ME IMPORTA? Exactamente igual, está pasando en Colombia, nos están manoseando, están entrando al país la muerte, la injusticia social, la barbarie del Comunismo y nosotros sentadotes frente al televisor, solo decimos: Dios Mio, pobre gente... Por favor reaccionemos NO ME CREAN TAN AGUACATE.