lunes, 24 de febrero de 2014

PRINCIPIOS DE LEALTAD Y HONESTIDAD

"Hemos cultivado una amistad en la lealtad y en la honestidad. Esas virtudes, la lealtad y la honestidad, son cada vez más escasas en la política."



Con esas palabras anunció, el presidente Juan Manuel Santos, la elección de Germán Vargas Lleras como su fórmula vicepresidencial. Apenas escuché esas palabras, recordé la frase de mi madre que me repite a cada momento: "la política si que es cochina, mijito". Palabras más que sabias, más que proféticas.

Esta elección de Vargas Lleras no es nada sorpresivo. Desde que el presidente lo nombró a él como Ministro de Vivienda se sabía que esta manguala se volvería oficial. 

Se presentará una estrategia política en la que Santos será reelegido y se asegurará la elección de Vargas para el 2018. La maquinaria política y la cantidad de mermelada existente les da mucha tranquilidad de que ésto vaya a ser así.

Solo hay dos situaciones que impedirán esta debacle. 

  1. El orgullo de Vargas Lleras
  2. La reacción de los colombianos
Hablemos de ese primer punto. 

Vargas Lleras viene de una familia presidencial, es un tipo que le gusta el poder. No será tan fácil para Santos tenerlo tan dócil y obediente como tiene hoy a Angelino. De Santos no se puede esperar honestidad y lealtad como presuntuosamente decía. ¿La misma honestidad y lealtad que tuvo este personajillo con Uribe? Tanto Santos como Vargas Lleras fueron escuderos de Uribe cuando él ganó su primera presidencia. Ambos respiraban odio mutuo, hoy se juran amor eterno. Vargas Lleras no será segundón. La ambición y el encanto del poder los hará trastabillar.

El segundo punto es incierto.

La situación actual del país, con todo el desparpajo de la guerrilla en Cuba, la docilidad de Santos ante sus exigencias, el silencio cómplice del presidente ante la grave crisis de Venezuela muestran que este gobierno hace parte directa o indirecta ( a mi modo de de ver directa) de la terrible maquinaria de los hermanos Castro para expandir el comunismo en toda América Latina. Ya en sus tentáculos están Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina, Nicaragua... y esos tentáculos se extienden peligrosamente sobre Colombia. A Santos hay que derrotarlo en las urnas. No será posible derrotarlo en la primera vuelta porque la atomización de candidatos tan enorme no permite que haya uno que realmente arrastre la votación popular. Pero es urgente derrotarlo en la segunda vuelta respaldando al candidato que llegue con él a esta etapa.

OJO, EL VOTO EN BLANCO NO ES LA SOLUCIÓN. Hemos demostrado históricamente que el voto en blanco no tiene la suficiente fuerza como para lograr más del 50%. No lo lograremos porque muchos de los que dicen hoy votar en blanco, no sostendrán su decisión. Y al final, una cifra menor al 50% en el voto en blanco, no sirve absolutamente para nada.

Me duele mucho lo que pasa en Venezuela, aplaudo acciones tan gallardas y heroicas como la de Leopoldo López y la del Coronel Angel Vivas... enfrentados a la podredumbre comunista e ilegítima de Maduro. Es hora de respaldarlos a ellos y de orar mucho para que los venezolanos logren salir de esta locura. Pero, ojo, pongamos también el ojo, la oración y la acción a lo que pasa en Colombia.

Estamos en un punto muerto de indiferencia e ignorancia que estamos dejando que la acción comunista coja vuelo en Colombia. Dios quiera que cuando aterricemos y reaccionemos no tengamos un aterrizaje tan forzoso como el que hoy sufren los vecinos.

Quedarnos callados, votar por Santos, votar en blanco es asegurarle a la guerrilla que hoy seguimos en la patria boba.

NO ME CREAN TAN AGUACATE.