lunes, 25 de abril de 2016

¿CUÁNDO SE PUDRIÓ TODO?

"La patria no existe sin el amor de sus hijos".
Antonio Maura y Montaner.

Las cosas podridas son aquellas que ya no tienen salvación; son aquellas que están peor que malas. Y hay muchas cosas que en Colombia se pudrieron... La principal, la figura del presidente, seguida de la justicia, el senado (siempre ha estado podrido); la imagen del fiscal nunca ha sido decorosa; la famosa mesa de Cuba está tan podrida que tuvieron que mandar a Roy Barreras y a "El paisa" como para terminar de completarla;  de los asesinos de la guerrilla ni hablar... más que podridos. Lo que más alarma es el futuro que se le está dejando a las generaciones que nos siguen; una sociedad podrida, sin principios ni valores, con programas de televisión que hacen apología al delito y que son respaldados por realidades nacionales donde se muestra que ser guerrillero, asesino y delincuente vale la pena. Una sociedad sin Dios ni ley.

Para contestar el título del artículo de hoy; hay que hacerlo bajo dos parámetros:  ¿Desde cuándo se pudrió todo? y ¿Qué factores contribuyeron a que ésto sucediera?

¿Desde cuándo se pudrió todo? 

La violencia que vive el país es una historia que lleva lustros; donde los malos eran enfrentados por el gobierno de turno y fueron muchas más las veces en que los malos perdían. Fueron contados los presidentes que "en actos de buena fe" cedieron a sus pretensiones y a establecer el orden constitucional por la figura militar y se entregaron a diálogos insulsos que lo único que lograban era potencializar a una guerrilla que llegó hasta tener prebendas y comodidades que las hacían invencibles. Tanto así que los delincuentes que las dirigían morían de viejos en la selva; no en combate (jacobo arenas, tirofijo, etc). Llegó el primer gobierno de Uribe y se recuperó el país a sangre y fuego (a la guerrilla se le debe dialogar es a bala); se acabaron las tomas guerrilleras; las pescas milagrosas en las carreteras; las extorsiones y los secuestros bajaron; fueron dados de baja aquellos jefes guerrilleros que se catalogaban como intocables; el eln fue casi eliminado del mapa y las farc quedaron reducidas a simples reductos que eran acorralados y controlados por las fuerzas militares. Cuando más se esperaba que Colombia iba a florecer; fue cuando llega el gobierno del apátrida traidor de Santos que revivió la guerrilla; le dio estatus político, prebendas, libertades y los sentó en la mesa de Cuba; mesa que se puede llamar la mesa de la humillación para los colombianos. De esa mesa no ha salido una sola noticia buena para la población civil; en contraste con las muchas muy buenas noticias que han tenido los terroristas. Desde el momento en que Santos decide hacerse amigo de Chavez y hace oficial su cercanía con la guerrilla; desde ese momento la cosa se empezó a pudrir.

¿Qué factores contribuyeron a que éso sucediera?

El primero es el engaño que le hace Santos a sus electores; los que votamos por la continuidad de la política de seguridad de Uribe; encontramos que Santos se había burlado de nuestro voto y que consolidaba una estructura de diálogo maternal con los terroristas. El segundo factor, es la apatía e ignorancia del pueblo en general; que se rasga las vestiduras, llora a los soldados y policías asesinados; pero rápidamente pasa al silencio cómplice del que no sale. Se queda conforme y callado recostado en la tibieza del vómito traidor. El tercer factor, es la estúpida resignación de muchos colombianos que creen que nada se puede cambiar. El cuarto factor, para mi modo de ver, el más importante; es la pasividad de unas fuerzas militares que pierden el norte; que se desmoralizan o se dejan comprar... y aquellos pocos muy pocos que son valientes y frenteros terminan detenidos por  ser considerados amenazas; como es el caso del Coronel Mejía.

El mismo presidente Santos sabe que su proceso de paz está mas muerto que vivo; intenta reestructurando un gabinete ministerial, ganarse la alcahuetería de los partidos y garantizar una firma que decretará, muerte, asesinato, anarquía, droga y corrupción. Y estos políticos de la famosa unidad nacional siguen respaldando al infame y así garantizar sus bonos adicionales de mermelada (anunciados o clandestinos); bonos que ya llegaron hasta el polo democrático y lograron que la joyita de la corona llegara al gobierno. La presencia de Clara López en el gobierno muestra una vez más que sucia y puerca es la política. Como meretrices, los políticos dejan sus principios por el cliente que mas les pague, que mas beneficios les ofrezca. Las declaraciones llenas de alharaca de la famosa candidata presidencial que otrora hiciera, se esfuman cuando Santos le unta la mano.

A mi no me escandaliza la ida de "el paisa" a Cuba. Se veía venir. Desde el momento en que pablo catatumbo sale escoltado por militares a La Habana, cuando estaba acorralado por nuestros militares; quiénes reciben la orden, desde la Casa de Nariño, de levantar el cerco y dejarlo salir. Desde ese momento sé que cada vez llegarán delincuentes con carta abierta, pasajes y estadía pagos; cada vez que un delincuente se vea como pieza para dar de baja o capturar; saldrá la figura del comandante santiago a liberarlo y garantizar su bienestar.

Todo se pudrió y seguirá pudriéndose hasta que Santos y sus camaradas sigan haciendo lo que se les da la gana mientras el pueblo se lava las manos y al igual que Pilatos se creen inocentes de los crímenes que se llegue a lograr. El silencio, por cobardía o ignorancia hace mas daño que el fusil que acciona el guerrillero en la selva.

Todo se pudrió; el pueblo solo no logrará sacar a Santos de la presidencia; cuando los militares se decidan a reconocer que su peor enemigo no son las farc sino su enorme pasividad; en ese momento empezaremos a respirar con mas tranquilidad. Antes no.

La cosa está podrida y cada vez su hedor pestilente se hace tan cotidiano que nos acostumbramos a quedarnos así. Se nos olvidó amar la patria. 
¡No me crean tan aguacate!