martes, 27 de enero de 2015

MANOSEADAS

"Cuando los gobiernos temen a la gente, hay libertad. Cuando la gente teme al gobierno, hay tiranía."
Thomas Jefferson

Cuando digo MANOSEADAS no me refiero a la pesadilla que sufren muchas mujeres en los Transmilenios de la Bogotá Humana de petro. (A esos acosadores, como a los violadores y pederastas deberían pudrirlos en una cárcel... ¡Ay! juemadre, cierto que todas ya están sobrepobladas). El título de este artículo no se relaciona con este comportamiento enfermizo, reprochable y delincuencial.

Cuando digo MANOSEADAS tampoco me refiero a la "justicia" de este país. Donde se persigue a los buenos y se suelta a los malos.

Cuando digo MANOSEADAS tampoco me refiero a la estructura de nuestro sistema de salud ni a la ineficiencia de la que hacen gala los negociazos llamados EPS, ganando plata y administrando una salud vergonzosa.

Cuando digo MANOSEADAS tampoco me refiero a la seguridad de los colombianos (tanto en ciudades como en el campo) donde las bandas criminales, las columnas guerrilleras y la delincuencia común hacen y deshacen a sus anchas con la aprobación tácita del gobernador o alcalde de la zona que se preocupa más de llenarse los bolsillos de toda la plata que por comisiones puede ganar mientras aprueba licitaciones acomodadas.

Cuando digo MANOSEADAS ... Quiero referirme a las instituciones más sagradas que debería tener un país: Su Ejercito y su Policía. Sus fuerzas militares. Yo no soy militar. Es más no presté servicio militar. Tampoco tengo familiares o amigos militares. Hasta antes del 2002 yo era un colombiano de aquellos que les importaba poco o nada lo que le pasara a estos hombres. Con los dos gobiernos de Álvaro Uribe no solo aprendí a reconocer la labor de nuestras fuerzas militares y policiales sino que también aprendí a honrarlas y a quererlas. Aprendí a sentir el dolor de las familias a quiénes los terroristas le asesinaban un hijo. Aprendí a sentir la rabia y el desazón por la mutilación de piernas, brazos, ojos de nuestros héroes por acción de las terribles minas quiebrapatas. Aprendí a hacer mia la valentía del soldado o policía que pasa las noches en la oscuridad de la selva para proteger a un pueblo colombiano que lo indetermina, lo ignora, lo olvida. Esa sensibilidad por mis fuerzas armadas, se la debo a Uribe. No solo fui yo, muchos colombianos aprendimos a encariñarnos con nuestros héroes cuando veíamos a Uribe acompañándolos en las montañas colombianas llevándoles un mensaje de gratitud y apoyo.

Hoy esos soldados, esos policías, esos héroes; nuestras fuerzas armadas son MANOSEADAS por el presidente Santos. Y a mi me duele, a mi me embejuca. Santos (que anda otra vez paseando por Europa) declara que no sería mala idea ubicar a los reinsertados guerrilleros como gendarmería rural; obviamente, más se demoró en decirlo que en salir petro a respaldarlo. ¿cómo no iba a respaldar semejante estupidez el guerrillero que tenemos de alcalde? El guerrillero, como el paramilitar, como el militante de las bacrim no tiene hoy en día una oportunidad diferente que ser dado de baja. Son delincuentes. Toda su vida han delinquido. Se han ganado su "plata" extorsionando, secuestrando, matando. ¿Ustedes se imaginan un guerrillero de éstos en cualquiera de nuestras zonas campesinas siendo gendarme rural? Se convertiría en el Juancho Pistolas de la zona. Aquel que lo contradiga, lo cuestione o no le haga caso este tipo lo asesina o asesina a su familia. No, presidente Santos, la cosa no es por ahí.

Fuera del gran peligro que conllevaría darles poder y autoridad a quienes fueron guerrilleros (como si se nos olvidara el caos que seguimos viviendo con petro), aparece una situación que no solo Uribe, ni el Centro Democrático sino muchos colombianos sentimos: Santos pone en el mismo nivel a nuestros héroes con los terroristas asesinos de las farc y del eln. Y llega a mi memoria, el comercial que hacía este baboso en su campaña reeleccionista preguntando "señora, ¿usted prestaría su hijo para la guerra?"... ¿lo recuerdan?

Santos MANOSEA y humilla a nuestros héroes. No solo con sus palabras, sino con sus hechos. 

Recuerden cuando los farcindígenas del Cauca sacaron a palo y piedra a nuestros militares de su zona donde ellos los protegían. La respuesta de Santos, en vez de respaldar a los soldados, fue a través del inepto General Navas pedirles perdón a los indígenas. Hoy esa comunidad es atacada por la guerrilla pero ya no hay quien los defienda (mi papá diría: tome pa que chupe, quién les mandó hacerle caso a teodora (piedad cordoba) y sacar a aquellos que eran los únicos que los protegían).

Recuerden cuántos militares y policías, oficiales de alto cargo están detenidos por la justicia podrida y amangualada. Todos aquellos que se convierten en una piedra en el zapato para Santos son sacados del juego...ya sea deteniéndolos o comprándolos con mermelada. Da vergüenza ver al General Mora del Ejercito y al General Naranjo de la Policía haciéndole el juego a Santos en la Comisión de paz en Cuba. Eso hace el presidente con los oficiales de alto mando... con el soldado o policía raso, los ignora, desestima su valor, aduce que el diálogo de Cuba se acaba cuando muera alguien importante... y los policías y militares torturados y asesinados nunca fueron importantes. ¿Cuántos de ellos han sido torturados, mutilados y asesinados? ¿Cuándo se ha visto al presidente en los campamentos  militares respaldándolos, agradeciéndoles y animándolos?


Duele también que no haya un general con los suficientes cojones que acabe el circo de Cuba, elimine a los criminales y restablezca el honor de sus hombres y la tranquilidad y seguridad de los colombianos. Nuestras fuerzas armadas, desafortunadamente están hoy así: Sus generales (aquellos fieles a sus hombres): detenidos y sacados de sus cargos. Otros generales (fieles a Santos) dirigiendo las tropas y untados de mermelada. La tropa, nuestros muchachos (soldados y policías) desmotivados, abandonados y ahora humillados por el ego de un tipo que se hace llamar presidente y que está entregando al país a los criminales.

Se que hay muchos oficiales, que a Santos no le comen cuento; que les duele la humillación a la que son sometidas sus tropas. Que no están de acuerdo con tener que sentarse y sonreír, con los terroristas asesinos, aquellos que mutilaron y asesinaron sus hombres. Ojalá algunos de ellos reaccionaran y dieran un corte definitivo a esta caravana maléfica que se llama: proceso de paz y que nos va a llevar atodo un país no solo a ser manoseados, sinoa ser ultrajados, invadidos, saqueados, humillados y asesinados en nuestra propia tierra.  Quiera Dios que esta amenaza cada vez más latente  y peligrosa que hace el comunismo en nuestro país, no fructifique.

Dos puntos alternos antes de terminar:

  1. Aplauso para Andrés Pastrana que valientemente fue a defender la democracia en Venezuela. 
  2. Hoy RCN anuncia que Claudia Gurisati, será la nueva directora de Noticias RCN... ojalá no haya llegado la mermelada de Santos hasta la Guri.


La frase de Jefferson con que inicio, nos anuncia que nos estamos acercando a la tiranía. Desafortunadamente estas noticias pasan desapercibidas. Vale mas un reinado de Miss Universo que la libertad y dignidad que merecen nuestras Fuerzas Armadas. Así somos de folclóricos. 
¡No me crean tan aguacate!