domingo, 21 de septiembre de 2014

¿Qué va a pasar con el colombiano raso?

"Quién no castiga el mal, ordena que se haga."

No va a haber departamento de quejas; mucho menos departamento de devoluciones. El dueño del "chuzo" nunca se sabrá donde está y los encargados harán lo que se les venga en gana mientras tengan la oportunidad.  No estoy hablando de un almacén de cadena ni de una empresa privada o del estado. Estoy hablando de la cruda e inmediata realidad que va a sufrir el país. La realidad que sufrirá el "colombiano raso". Cuando era pequeño fue la primera vez que escuché el término raso; mi padre lo aplicaba para definir aquel soldado del común, aquel que no tenía ninguna característica que lo diferenciara notoriamente de los demás. Y al traer este término al país entero, a los cuarenta y ocho millones de colombianos, a vuelo de pájaro podría concluir una cosa realmente dramática... colombianos rasos somos casi cuarenta millones de personas.

El colombiano raso gana entre dos y máximo cuatro veces el salario mínimo, es decir, es una persona cuyo ingreso mensual promedio no supera los tres millones de pesos, puede vivir en arriendo, casa familiar o casa propia; tiene máximo un carro, que es el carro de la familia, y su núcleo familiar lo comprenden mínimo cuatro integrantes pudiéndose encontrar familias de más de diez personas dependiendo de ese "colombiano raso".

Esta ligera descripción socio económica la traigo para que nos detengamos a pensar en lo que nos va a pasar. Para poder entrar en detalle, tendría que hablar primero de aquellos que no son colombianos rasos.  Hablaríamos de esos consorcios familiares que son dueños de bancos, empresas de transporte, empresas de alimentos, medios de comunicación, etc. Y hablar de un grupo de colombianos que viven en la extrema pobreza y olvido y que no alcanzan a un nivel de vida digno  y por ende, su calidad de vida es mucho menor a la del colombiano raso.

El país, en este preciso momento, mientras usted generosamente me dedica un tiempo a leer mi columna, ahora mismo está siendo entregado a la guerrilla, y en ella a toda la podredumbre de los dictadores cubanos y venezolanos. El país está siendo feriado entre los antojos de los Castro de Cuba y Maduro y compañía de Venezuela. Ni siquiera quedará para la guerrilla. Colombia será el premio mayor de Cuba y otra colonia comunista como lo es Venezuela.

El colombiano pudiente saldrá del país (como ya lo han hecho bastantes) y sacará a su familia. Los mas necesitados serán comprados por un régimen igual al que vive Cuba, ¿pero el colombiano raso que? ¿A usted y a mi, que nos va a pasar? La respuesta no es difícil de encontrar. Está aquí al lado. La vemos muy reciente en Venezuela; quizás lo que pasó en Cuba no está muy al alcance de la mano. Pero lo de Venezuela está fresquito. Porque el desangre, la dictadura y el abuso del gobierno ilegítimo de Venezuela contra su pueblo TODAVÍA existen. Ya no es noticia. Pero la crueldad y el abuso continúan como pan de cada día.

La oferta que le están haciendo al presidente es igual a todo lo que se teje en los diálogos de La Habana. Un completo misterio.  La bendita mesa sacaba noticias diarias, pocos días antes de elecciones; hoy su mutismo es igual al que tuvo cuando se origino en la clandestinidad y que fue denunciada en su momento por Álvaro Uribe Vélez.  Algo muy grave se está tramando en contra del país... y el colombiano raso anda desentendido de la cosa... de una manera muy similar a la que estuvo el venezolano raso... Nunca el pueblo venezolano logró imaginar que fuera a llegar al momento de injusticia, dictadura y locura con que hoy es manejado por el gobernante de turno, que no es Maduro, ojo, Maduro es solo un títere de mostrar, el poder que hay detrás de todo lo que ocurre en Venezuela viene de La Habana y aquí pasará lo mismo. No gobernara Santos, será alguien que desde la isla maldita nos quiera hacer sucumbir.

Nosotros somos tercos, emotivos, superficiales... y nos quedamos en la espuma de los acontecimientos. Hoy estamos muchos colombianos pensando en el dolor de las familias de los siete policías asesinados... pero ya hay algunos que hablan mas del gol de James con el Real Madrid... o del programa concurso que va sacar Caracol con los niños para que canten... nos disipamos tan fácilmente. Y ese es el factor más importante que tienen los enemigos de Colombia. Saben que nos dispersamos y nos desentendemos de las cosas importantes del país con la misma facilidad con que se entretiene a un niño con un dulce.

El próximo 3 de octubre tendremos una oportunidad que puede ser una de las últimas que tengamos. Se está convocando una marcha nacional a través de las redes sociales. Una marcha de repudio contra el gobierno, contra las farc. Correremos el grave riesgo de volver a ser solo un grupo aislado que salga a protestar o  convertirnos en una fuerza determinante y constante que se haga sentir. La decisión es nuestra. La del colombiano raso que se enfrentará al régimen comunista. La del colombiano que no huirá del país o que no será comprado por el sistema de gobierno que se implante.

Quedarnos en casa, a ver que pasa, es lo que hemos hecho en los primeros cuatro años de alianza del gobierno con las farc... y no hemos logrado nada.Es hora de pensar no en nosotros, al fin y al cabo ya hemos pasado un trayecto importante de esta vida... es pensar en aquellos que nos siguen... niños y jóvenes que hoy no pueden protestar...y que cuando lo puedan hacer nos preguntarán... ¿y tu por que te quedaste callado?

Ser colombiano raso me exige no quedarme callado.. porque no podré huir del país cuando ésto empeore... y el colombiano raso vivirá lo que hoy vive el venezolano raso, el venezolano de bien...vive la incertidumbre que le genera el no saber que hacer para proteger y dar lo que se merece su familia.

Ser colombiano raso nos llevará a enfrentarnos a la peor de las pesadillas... NO ME CREAN TAN AGUACATE