martes, 14 de octubre de 2014

UN GOLPE

"Cuando termina la ley, empieza la tiranía."
Henry Fielding


Ser Presidente es un privilegio que tienen unos muy pocos seres humanos en el mundo entero. La gran mayoría de ellos ha decepcionado a sus electores; y en Colombia, este primer cargo desde que yo tengo conciencia (no me pregunten desde antes) han pasado los siguientes presidentes: Carlos Lleras Restrepo, Misael Pastrana Borrero, Alfonso López Michelsen, Julio César Turbay Ayala, Belisario Betancur Cuartas, Virgilio Barco Vargas, César Gaviria Trujillo, Ernesto Samper Pizano, Andrés Pastrana Arango, Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos Calderón. Ha habido de todo. Obviamente Álvaro Uribe Vélez para mi (y se que para muchos) ha sido el único a quien la primera magistratura ajustó dignamente en él. Y ha habido pícaros como Turbay, Samper (que estaba ocupando el primer lugar) y Santos que ha batido todos los registros posibles de corrupción, maldad, desatino y crueldad.

Es necesario entonces hacer un recuento de las características del tipo que hoy tenemos en la Casa de Nariño. Santos sube a su primera presidencia catapultado por la figura de Uribe. Y logra su segunda reelección por la mermelada (todos los recursos del Estado se los gastó en su campaña reeleccionista) y rodeado de los peores caciques políticos que se han presentado en el campo nacional. Gana su reelección con trampa, con compra de votos y con la terrible presión asesina de la guerrilla en varias partes del país. Y  miren como describe a Santos, el excomisionado de paz, Luis Carlos Restrepo: La rabia del excomisionado de paz con Santos.

Lo de Santos ya es más que grave. Su gesto retador a la sociedad civil y a las fuerzas armadas, al justificar su inconstitucional autorización del traslado de timochenko (un delincuente con circular roja de la Interpol) a Cuba...ese hecho es solo el abrebocas de lo que nos espera.

La frase de Fielding con que empiezo este artículo muestra la gravedad del asunto. Santos se pasó la ley por la faja. Y fuera de pasársela, nos reta. Así como lo expresé en mi anterior artículo: Si, yo lo hice. ¿Y, que? Este es, quiéranlo o no, un asomo directo de la tiranía y la autocracia que tiene en su mente este energúmeno personaje.

Hasta ahora no han funcionado las convocatorias civiles que se han lanzado por redes sociales. No funcionan, por varias razones. Primero, el  miedo. Segundo, la apatía: Tercero, la falta de patriotismo de muchos. Cuarto, no ha aparecido un personaje que convoque masivamente.... Todo eso, entonces, hace que estas convocatorias que son tan importantes, se dispersen. Que aquellos patriotas anónimos, a quienes aplaudo desde estas letras, se conviertan en grupos de 300 personas cuyas voces se pierden en el tiempo. No es culpa de ellos. Ellos son héroes. Ellos nos enseñan el amor a la dignidad y al respeto por un país. Pero esas convocatorias no trascienden. Y no trascienden porque los medios enmermelados no lo publican, no lo difunden. ¿cómo va el perro a morder la mano de aquél que le da de comer?  Y acá, comparar los medios (RCN. Caracol, Semana, etc) con los perros es una verdadera afrenta a los nobles caninos. Los directivos de los medios y sus empleados nadan en la ralea inmunda de la mermelada. Sus conciencias, tarde o temprano, les reprocharán el país que les está quedando a sus hijos por su maldita complicidad.

Por eso. Mi sentir, mi pensar y mi anhelo es el título que lleva el artículo de hoy. UN GOLPE. El poder de la corrupción de Santos es tan grande que lo único que lo pararía, sería la aparición de un general, un coronel con pantalones y decisión que acabara esta vagabundería en que se ha convertido la mesa de Cuba. Hasta el eln va y aquí no pasa nada. En Cuba no solo se negocia un país, están demacrando y acabando al ejercito y a la policía por las exigencias de los bandidos. 

¿Cuántos generales y coroneles detenidos necesitamos más?

¿Cuántos soldados mutilados o asesinados por los terroristas? 

¿No habrá entre todos nuestros mandos militares, dos o tres que se envalentonen y le acaben el jueguito a Santos? 

Estoy seguro que recibirían el respaldo de la gran mayoría de los colombianos.

Santos, se convierte en el presidente más ilegítimo, corrupto y traidor de toda la historia nacional. Los medios de comunicación se dejaron comprar. La gran mayoría de los colombianos vive en la Patria Boba (hoy andan pensando en el partido de la selección Colombia con Canadá). Un puñado de colombianos valientes buscan los medios y la forma para que sus convocatorias tengan eco. Los soldados y policías se convierten en carne de cañón diaria. Necesitamos de oficiales troperos que  por amor a la patria y lealtad con sus hombres no permitan que este diabólico plan que está desarrollando Santos en alianza con la podredumbre castrochavista termine con nuestra bella Colombia. 

Santos, tiene al frente cuatro años más de gobierno. Lleva escasos dos meses de su segundo mandato y miren loque ya está haciendo. Y no faltará el mamerto que me lea y me insulte y hasta me amenace por considerar mi blog incendiario, belico y enemigo de la paz. Pues si, así es. Este blog nunca alcahueteará al sinvergüenza de Santos y a su absurda paz. Así que el mamerto que me lee, se ofusca... pues no me lea mas.

Algo tiene que suceder. Y si no son los militares. Ingeniémonos algo para que aparezca una figura que convoque y el pueblo, el colombiano de a pie, se pellizque, deje de pensar en maricaditas varias y empiece a pensar en el terrible presente que vive Colombia y el aterrador futuro que se está dejando a las nuevas generaciones.

Santos se está saliendo con la suya... y no reaccionamos.

¡No me crean tan aguacate!